La Gamba Roja de Almería: cuando la sostenibilidad se convierte en una marca

El presidente de FAAPE analiza el proceso por el que la pesca almeriense ha convertido calidad, trazabilidad, innovación y sostenibilidad en señas de identidad de uno de sus productos más emblemáticos.

Hay momentos en los que un sector tiene que decidir si se limita a defenderse o aprovecha la dificultad para reinventarse. Creo que eso es exactamente lo que nos ha ocurrido en la pesca almeriense durante los últimos años.

No han sido tiempos fáciles. Quien conozca mínimamente la realidad del Mediterráneo sabe que hemos trabajado bajo una normativa cada vez más exigente, con menos días de pesca y con decisiones que generan incertidumbre en las empresas y en las tripulaciones. Hemos dedicado muchas horas a explicar que la sostenibilidad no puede construirse únicamente desde un despacho y que las decisiones que afectan al mar deben contar también con quienes lo conocen cada día.

Podría escribir este artículo hablando de esas dificultades, pero creo que sería mucho más útil hablar de lo que hemos hecho mientras todo eso ocurría, precisamente en estos años el sector pesquero de Almería ha demostrado una enorme capacidad para adaptarse. vimos que ya no bastaba con hacer bien nuestro trabajo en el mar. También teníamos que ser capaces de explicar a la sociedad cómo pescamos, por qué pescamos así y qué hay detrás de un producto que llega cada mañana a la lonja.

Muchas veces hablamos de sostenibilidad pensando únicamente en los recursos ambientales, sin embargo, la sostenibilidad tiene otra dimensión igual de importante: la socioeconómica. Si la sociedad desconoce quiénes somos, cómo trabajamos o el esfuerzo que supone llevar pescado fresco a su mesa, difícilmente verá por qué merece la pena preservar esta actividad y pagar un precio digno por este gran producto de calidad.

Hace ya cuatro años decidimos crear la marca de calidad Gamba Roja de Almería. Queríamos no solo un logotipo ni una herramienta de promoción. Queríamos representar todo aquello que hay detrás de uno de los grandes productos del Mediterráneo y hacerlo con una garantía de excelencia y reconocimiento a nuestros pescadores.

Nuestra marca es el compromiso de un sector con la calidad, con la trazabilidad, con el origen y con una forma responsable de hacer las cosas para que el consumidor entienda que cuando elige Gamba Roja de Almería está eligiendo además de un excelente producto gastronómico, está apoyando una manera de pescar con responsabilidad y esfuerzo para que se reconozca con una imagen todos los atributos que la sustentan.

Detrás de esta marca existe un compromiso que comienza en el mismo momento de la captura y continúa hasta que la gamba llega al consumidor. Habla de un manejo cuidadoso a bordo, del mantenimiento de la cadena de frío, de la subasta en la lonja, de la trazabilidad, del origen y de unos criterios de calidad que todos los operadores que utilizan la marca deben respetar. No es una declaración de intenciones; es un compromiso que puede comprobarse y que pretende ofrecer al consumidor la tranquilidad de saber exactamente qué está comprando.

También expresa una manera de entender la pesca.

Nuestra flota lleva años incorporando mejoras para reducir su impacto ambiental y hacer más eficiente su actividad. Las embarcaciones dedicadas a la gamba roja utilizan puertas voladoras de arrastre, una tecnología que evita el contacto con el fondo marino, contribuyendo a la conservación de los hábitats bentónicos. A ello se suma la incorporación generalizada de sistemas que reducen el consumo de combustible y, con ello, la huella de carbono asociada a cada kilo de producto desembarcado.

También hemos querido que la marca reflejara otra realidad de la pesca almeriense que muchas veces se invisibiliza en el mercado: las personas. Detrás de cada caja que sale de la lonja hay armadoras, patrones, marineros, rederos, comercializadores, transportistas y familias enteras que han hecho del mar su modo de vida. Hay además un papel cada vez más visible de la mujer en nuestro sector, con una presencia destacada entre las armadoras de las embarcaciones dedicadas a la gamba roja, que sustentan la asociación de mujeres de la pesca Galatea en Almeria. Esa dimensión social también forma parte de la sostenibilidad en nuestro puerto porque nuestra pesca se levanta gracias a quienes viven del mar y asegurando que las próximas generaciones puedan seguir encontrando en la pesca una profesión con futuro.

Desde la creación de esta marca hemos procurado que esté presente allí donde se vive la gastronomía, la calidad y la alimentación. Hemos querido que la Gamba Roja de Almería vaya más allá del ámbito pesquero para convertirse también en un símbolo de nuestra ciudad y nuestra provincia.

Ese objetivo nos ha llevado a impulsar iniciativas variadas. Los Premios Gamba Roja de Almería, que celebrarán el próximo 23 de octubre de 2026 su tercera edición, nacieron precisamente para reconocer a personas e instituciones que ayudan a prestigiar el producto y acercarlo a la sociedad. Del mismo modo, las acciones gastronómicas desarrolladas durante la Feria de Almería buscan que tanto quienes nos visitan como quienes viven aquí identifiquen la Gamba Roja con una parte de nuestra identidad colectiva. Así, nuestro producto consigue representar a un territorio con un valor bien reconocido.

Nuestro trabajo en estos últimos años va dando frutos. La alianza con Pesca España nos ha permitido llevar nuestros productos al Salón Gourmets, compartiendo escenario con un referente mundial como Ángel León, y mostrando la excelencia de nuestros pescados y mariscos de Alborán.

Igualmente importante ha sido el trabajo desarrollado junto a universidades, centros de investigación y equipos científicos. Desde la OPP71 siempre hemos establecido puentes con la ciencia como una aliada imprescindible para seguir avanzando hacia una gestión responsable de los recursos y sostenida por el conocimiento, y cuando conocimiento y experiencia trabajan juntas, las decisiones siempre son mejores.

Durante demasiado tiempo se ha presentado la conservación y la actividad pesquera como si fueran intereses enfrentados. Nuestra experiencia dice justamente lo contrario y llevamos muchos años reivindicándolo. La mejor garantía para conservar los recursos es que existan pescadores que puedan seguir viviendo de ellos. Nadie tiene más interés en que haya mar mañana que quien sale a faenar cada madrugada.

Por eso defendemos una pesca responsable que combine conocimiento científico, innovación tecnológica, profesionalidad y sentido común. Una pesca bien gestionada que no renuncie a mejorar, pero dentro de un sistema que tampoco olvide que detrás de cada decisión hay familias, empresas y pueblos enteros que mantienen viva una tradición.

Como gerente de la Organización de Productores Pesqueros de Almería, me siento orgulloso de comprobar que nuestro sector ha sabido responder a tiempos muy difíciles con trabajo, con unidad y con espíritu de lucha. Seguiremos defendiendo una pesca sostenible, seguiremos apostando por la ciencia y seguiremos promoviendo productos como la Gamba Roja de Almería porque creemos firmemente que ese es el camino.

Artículo publicado originalmente en la revista Ruta Pesquera

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